miércoles, 3 de septiembre de 2008

Lisboa me mata

Ya había anochecido. Nos habíamos entretenido un poco más de lo previsto en el Castelo de Sao Jorge escuchando a una mujercilla cantando fados a Lisboa con una voz dulce, casi infantil. Caminábamos cuesta abajo por una callecita estrecha de detrás del castelo, iluminada por la luz tenue y cálida de las farolas, sintiendo aún la voz de aquella mujer que cantaba solo para acompañarse, que se abrazaba meciéndose con una tímida sonrisa cuando recibía los aplausos de su escaso e improvisado público. El aire, que ya empezaba a sentirse un poco más fresco, olía a las cenas que se estaban haciendo en las cocinas de las casas que íbamos pasando… y entonces empezamos a oír un chunda-chunda machacón que contrastaba ofensivamente con el sentimiento suave y sereno que nos acompañaba.

A medida que íbamos bajando, aquella música se oía cada vez más alta, hasta que llegamos a una pequeña placita –o más bien un ensanchamiento de la calle- y descubrimos el impredecible origen de aquel ruido; un portátil abierto proyectando su luz azul eléctrico, colocado en la cumbre de una super-columna de sonido, todo ello sobre el capó de un coche, en torno al cual un grupo de tíos negros bebían cerveza y charlaban distendidamente. Nos miramos entre los cuatro que éramos con cara de “esto es surrealista, ¿no?” y cuando ya les hubimos pasado no nos resistimos a comentar la extraña escena que nos había sacado de nuestro ensimismamiento.

Llegando al final de la cuesta, habiendo dejado ya muy atrás fados y luces tenues, estábamos un poco más preparados –en la medida de lo posible- para la pintada que nos íbamos a encontrar en el muro de una casa abandonada: “Queremos más tragedias”…¿¡Qué?! Pero… ¡¿qué?! ¿Más tragedias? ¡¿Por qué?! …¡¡Nooo!! ¡Ya no cabe más perplejidad en mi cabeza!! Ninguno le encontrábamos explicación, y como única posible respuesta –traída por los pelos, lo reconozco- nos planteamos si “tragedias” pudiera significar otra cosa en portugués.

Ya en Lagos, viendo las fotos que cada uno habíamos hecho, al llegar a esta nos percatamos del corazón de la izquierda -que afortunadamente había decidido incluir en el encuadre en el último momento- rodeando un avión que se dirige hacia las torres gemelas… y así se resolvía el misterio; esas eran las tragedias a las que se refería la pintada.

Seguía siendo un poco “heavy”, pero nos quedamos más tranquilos después de haber descifrado el enigma.

PD:Muchas gracias a Quique por la foto de la mujercilla.

5 comentarios:

  1. Titiritero Resultón5 de septiembre de 2008, 0:18

    Muy bien contao...

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  2. Y ya está? jajjajaa, no es que no me guste, es que me deja con ganas de más, parece que tuviera un libro y que el relato vaya a seguir en la siguiente página.
    Gracias niña!

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  3. Si no me equivoco esta última anónima es "La Mon"... porque ya me ha pasado antes, que cuando la gente lee algo sobre donde ha estado quiere más... :)

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  4. De haber descifrado el enigma en el momento iría a un chino a por un edding 500 para pintar..."pero en el culo de tu puta madre!!!"

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  5. ¡Ah! ¡Que eres de esos!... (Jua, jua...)

    De todas formas querrás decir "porêm nel cu de tua puta mâe" - me he documentado.

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